Recuerdo perfectamente cómo descubrí “No sólo duelen los golpes”. Fue casual, hace un año, feisbuqueando, una compañera subió un vídeo del taller para chicos en el CSOA Casablanca. 9 partes que sumaban casi dos horas. No pude despegarme hasta no verlo completo. Hoy no puedo contar las veces que he visto tu monólogo, que lo he enseñado, que lo he nombrado.

No sólo duelen los golpes es una bofetada de realidad cotidiana, desgraciadamente más habitual de lo que pensamos:
“¿Violencia machista? ¿De qué me hablas? Yo nunca he maltratado a nadie. Jamás le pondría la mano encima a mi pareja…”

Y entonces sucede, NO SÓLO DUELEN LOS GOLPES. ¡Pam! Ahí está. El maltrato ingnorado, el invisivilizado, el naturalizado y asumido. Esa postura incómoda que duele y mata. De repente, entre risas nerviosas, ya no sabes si llorar. Un nudo cierra la garganta en los puntos álgidos de la historia:

“Mierda, a mí también me ha pasado. Joder, sé perfectamente lo que viene ahora. ‘Silencio asesino’, esa basura tenía nombre…” − Y todo aflora y se desatasca como un váter lleno de mierda que parecías no haber olido nunca.

Ahí la tienes, de pie, desgarrando con su discurso lo que nadie quiere ver, lo que no se quiere problematizar. Lanzando palabras incómodas y crudas cargadas de verdad. De esas cosas que se sienten en las tripas y cuesta verbalizar.

Ahí está, contando sin descanso, 3,4,5 veces en un día cómo moría durante 6 años y cómo sobrevivió. Como se mata y renace cual ave Fénix para cambiar las cosas, una y otra vez:
“Pamelita, tienes que parar, esto va a acabar contigo”. − Pamela no para, no puede, no quiere. Y el resto, deseando que no lo haga. Porque gracias a su trabajo, a un largo proceso, se han abierto muchos ojos y mentes.

“Pamela qué loca estás…” − Cuántas veces lo habrás oído. Pero si es locura agarrar con fuerza lo peor de tu vida y convertirlo en la herramienta más potente de concienciación, ¡cuántos locos faltan en el mundo!

Pamela es fuerte, pero sobre todo tiene ganas. Cree que este mundo puede ser mejor y lo trabaja cada día. Haciendo tragar a los cínicos su propia moralina, consigue llegar a dónde de verdad se siente, dentro.

“A más de uno/a le vendría bien un ‘Nosolo’…” Ya es casi una frase hecha en mi vida. Y ahí estamos, repartiendo tus palabras por el mundo. Bofetadas de realidad que duelen, pero menos que los golpes invisibles de los que hablas.

Con el cariño que se le tiene a una maestra que te enseña algo en la vida, seguiremos trabajando.

CSOAnosoloduelen

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El vídeo por el que conocí a Pamela: http://www.youtube.com/watch?v=bHkiPUX_oyM

Blog de “NO SÓLO DUELEN LOS GOLPES”:
http://nosoloduelenlosgolpes.blogspot.com.es/

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